
Alfombras de fibras naturales
Caminar descalzo sobre lana no se parece a pisar fibra sintética. Se nota más cálida. Y tiene más cuerpo. Más de la mitad de nuestras alfombras están hechas con fibras naturales.
La lana nos gusta para el salón y el dormitorio, porque guarda el calor y se recupera después de pisarla. El algodón queda plano y pesa poco, así que va bien en la cocina o en la habitación de los niños. El yute tiene la textura más gruesa. Necesita un sitio seco.
Algunas alfombras parecen de sisal, pero llevan un 80 % de yute y un 20 % de algodón, y por eso las llamamos efecto sisal, para que sepas exactamente lo que compras.






